El Pueblo
Viñales es una pequeña y pintoresca localidad ubicada
en la provincia de Pinar del Río, que es la zona más occidental de la
isla, visitada especialmente por el atractivo paisaje que ofrece su
valle: El Valle de Viñales. Al llegar al pueblo nos encontraremos con su plaza central, dominada por una antigua y deteriorada iglesia del siglo pasado, donde en su interior podemos encontrar sus bancos oscuros, reconstruidos tantas veces.
Cuando andamos por sus calles vemos como la humedad causada por las lluvias, ha deteriorado los frontales de las casas, que parecen ahora mosaicos desgastados, cuyas barandas viejas y desgastadas guardan cada portal y cada casa.
Este pueblo, con encanto, también ofrece una elevada tradición musical, en donde tanto cubanos como extranjeros se mezclan cada noche para disfrutar de su música en directo, que ofrecen diversos grupos en los dos acogedores locales que hay: El Patio del Decimista (mi preferido) y El Polo Montañez.
En este pueblo estuve viviendo 2 meses, donde pude observar desde dentro, el ir y venir tanto de turistas como de cubanos… En sus calles anchas y repletas de casas de alquiler, podemos cruzarnos con toda clase de personas, desde mujeres con sus niños, hombres con sus bicicletas, vendedores de piñas y tomates, guajiros con sus caballos, hasta campesinos dirigiendo su carros con enormes bueyes. Por las noches el ambiente cambia, y el panorama se centra en los locales de música donde el turista se sienta a escuchar música mientras sacia su sed con el rico mojito cubano. Ahí es cuando los tan conocidos jineter@s ponen en uso todas sus armas para lograr conquistar a un “yuma”, y así compartir unos días…, sacando un beneficio ya se económico para uno, y sexual para el otro.
Por las mañanas una imagen típica que te sorprende cuando es la primera vez que viajas a Cuba, es la conglomeración de gente que esperan en la terminal de autobús para, ofrecer arrendamiento de sus casas al turista que llega a la localidad. Realmente es una imagen que te sorprende y te hace gracia, lo encuentras incluso cómico, pero luego ves día a día que es la rutina de muchos de ellos para conseguir tirar adelante con sus negocios y sus vidas… Viñales es uno de los pueblos de Cuba, en donde el 80% de las casas ofrecen alojamiento, y es bajo mi punto de vista la mejor opción que puede elegir el viajero en su estancia por la isla.
Las casas particulares son la opción no sólo más económica de alojamiento, sino también la más interesante, puesto que compartes la mayor parte del día con cubanos y el hecho de conversar con ellos te da la oportunidad de ver que no todos los cubanos piensan de la misma manera, ni son iguales y que cada uno es un mundo. Viñales es un municipio que se encuentra en la parte centro y norte de la província de Pinar del Río. Su territorio cubre una superfície de 1.427 kilómetros cuadrados. Es uno de los destinos turísticos más famosos de la provincia, por la belleza de sus paisajes, en las que destacan las vegas de tabaco, los campos de cultivo, las casas campesinas y las formaciones rocosas de sus montañas, más conocidas como mogotes.
El viajero que realiza el viaje desde La Habana hasta Viñales, va disfrutando del cambio de tonos del verde cubano, y mientras se va adentrando en la zona viñalera, va contemplando el increíble paisaje en donde la tranquilidad y la naturaleza crean una complicidad que se une a una belleza natural majestuosa. Además, el poblado de Viñales, ubicado en el Valle, conserva el tradicional escenario de un asentamiento de agricultores, representado por su calle principal, galerías de columnas a sus lados y casas de tejas rojas que favorecen sus condiciones climáticas, dándole una apariencia singular y agradable.

